Hechos
irreversibles
Jose María Chacón
El pasado martes, un periódico tan concienzudamente instalado
en el nacionalismo español más abyecto como El Correo
Español nos asaltaba con un titular sorprendente, referido
al nuevo perfil pretendidamente “vasquista” que parece
quiere mostrar el PSOE en Euskadi de cara a las próximas
elecciones autonómicas. Digo sorprendente porque me sorprendió
notablemente que Vocento arremetiera de tal forma contra uno de
sus grandes protegidos, el PSOE.
Alguien dirá que abrir su periódico estrella con ese
titular no es precisamente arremeter contra Patxi López,
pero yo no estoy tan de acuerdo. Tal y como venía expresado
en el titular, como asunto estrella de la portada, era inevitable
pensar que el movimiento del PSOE en cuestión, el acercamiento
socialista al mundo de la cultura vasca y el euskara, no es otra
cosa que un muy calculado movimiento de puro marketing político
de cara a las elecciones que se avecinan.
Nadie que tenga un poco de memoria puede olvidar las feroces intervenciones
de Isabel Celaa, Charly Prieto (ahora tal vez “Txarli”),
Rodolfo Ares o el mismo Patxi López contra toda decisión
del Gobierno Vasco o de las Diputaciones vascas tendentes, no ya
a favorecer al euskara, sino siquiera a impedir su ostracismo y
desaparición de ámbitos como la educación o
la cultura popular, por no hablar de las enormes presiones ejercidas,
a todos los niveles, por el PSOE y el PP para impedir a cualquier
precio una presencia normalizada del euskara en la Administración,
la Judicatura o la Sanidad.
Nadie con un poco de memoria puede olvidar que hace no mucho tiempo,
los líderes del PSOE, y por supuesto los del PP, se negaban
a utilizar públicamente cualquier término en euskara
porque, como dijo aquel ínclito activista político-cultural
ligado al socialismo vasco, “el euskara es el idioma de los
terroristas”. Para los líderes vascos de los dos grandes
partidos españoles no existía un “egun on”
al ser saludados al comienzo de una entrevista radiofónica,
siempre era un “buenos días”; como no existía,
ni existe para muchos de ellos, “Euskadi”, sino “el
País Vasco”. La existencia de una consigna de criminalización
y ninguneo del euskara en el PSOE y el PP ha sido un hecho innegable,
aunque en los últimos tiempos esa consigna haya desaparecido
por evidentes razones prácticas: ambos partidos se han dado
cuenta de que mostrándose tan radicales en la politización
y criminalización de la lengua vasca no era como iban a conseguir
votos en Euskadi, de manera que hoy es fácil oir a Antonio
Basagoiti o Patxi López saludar con sonoros “egunones”
cada vez que se les acerca un micrófono, como si fueran txikiteros
de las Siete Calles.
Esta repentina epifanía “vasquista” que quiere
exprerimentar el PSOE vasco de cara a las elecciones pretende repetir
el éxito que en Catalunya ha tenido el PSC a la hora de engañar
al electorado con su cacareado perfil catalanista. Sin embargo,
habrá que ver hasta qué punto puede repetirse ese
éxito en Euskadi. En primer lugar, porque Patxi López
pretende hacerse una máscara vasquista efectiva en escasamente
seis meses, después de haber mostrado durante décadas
un perfil no ya ferozmente españolista sino, de forma expresa,
ferozmente antivasquista. El PSC, por contra, lleva cultivando su
imagen catalanista durante mucho, mucho tiempo, aunque a la hora
de la verdad haya quedado en evidencia que ese catalanismo no es
más que puro marketing electoral traducible en declaraciones
mediáticas engoladas pero huérfanas de hechos contrastables.
La prueba del algodón que tienen a su alcance, hoy, los votantes
catalanes respecto al PSC es, precisamente, lo que está ocurriendo
con el primer gran incumplimiento socialista de los acuerdos contenidos
en el nuevo Estatut: ante la negativa socialista a implantar el
sistema de financiación que prometió, y ante el incumplimiento
de los plazos acordados para la toma de determinadas decisiones
contenidas en el compromiso estatutario, el PSC ha hecho, una vez
más, espectaculares declaraciones periodísticas...
pero llegada la hora de mostrar con hechos la veracidad de sus palabras,
su rechazo a la traición del PSOE, por ejemplo negándose
a apoyar los presupuestos de Zapatero en Madrid, lo que ha primado
en el PSC ha sido la obediencia debida al partido al que en última
instancia pertenece. Con ello el PSC ha dejado claro que su lealtad
no está con los catalanes ni con Catalunya, sino con el PSOE
y, a su través, con los intereses de la nación española
en Catalunya. ¿El catalanismo del PSC? Palabras. Los hechos,
las decisiones irreversibles, son para España.
¿Qué podemos esperar de la repentina iluminación
“vasquista” del PSOE de Patxi López, a seis meses
de las elecciones autonómicas? Saquen ustedes mismos sus
conclusiones. En todo caso, lo que sí cabría hacer,
para al menos sacar algo en claro de esta nueva estrategia electoral
del socialismo español, es exigir a Patxi López, desde
ahora mismo, que su pretendido giro vasquista no se quede en meras
declaraciones periodísticas llamativas, ni en fotos amañadas
con bertsolaris, con líderes de Euskaltzaindia o con grupos
de rock en euskara. Exijámosle hechos desde ya, desde hoy
mismo, hechos irreversibles, que no puedan ser vaciados de contenido
una vez acabada la fiebre electoral.
Por ejemplo, promoviendo en el Parlamento vasco una ley del euskara
que implique la equiparación legal, a todos los niveles,
del euskara y el castellano; que implique la obligatoriedad para
la Administración vasca de atender en los dos idiomas a la
ciudadanía, sin ambages y sin remilgos. También podría
demostrar su nuevo sentimiento promoviendo en Navarra una ley del
euskara que acabara de una vez con las zonificaciones tramposas
que nos han impuesto PSOE y UPN-PP desde el comienzo de la democracia.
O exigiendo, en la próxima negociación de los presupuestos
de la CAV, la inclusión de partidas enjundiosas para la promoción
del euskara en ámbitos como la edición de libros o
discos. Y sobre todo, podría demostrar ese pretendido impulso
al euskara y la cultura vasca apoyando con decisión los cambios
propuestos por el Gobierno Vasco en el ámbito de la educación,
convirtiendo al euskara en idioma de inmersión para nuestros
educandos, para garantizar que al final de su educación obligatoria
todos nuestros hijos dominen con igual nivel de perfección
los dos idiomas oficiales de nuestro país.
Hechos, y hechos irreversibles, que no puedan ser revertidos pasado
el “timing” de las estrategias de marketing electoral.
Esto es lo que nos va a demostrar a los vascos que ese pretendido
acercamiento al euskara y la cultura vasca de Patxi López
y su partido, que ese pretendido giro “vasquista”, no
es puro cálculo destinado a robar los votos de cuatro despistados,
y luego si te he visto no me acuerdo.
El PSE de Patxi López puede pretender engatusarnos con sus
campañas de marketing, como ha hecho el PSC en Catalunya,
pero el hecho incuestionable es que los ciudadanos tenemos en nuestras
manos la capacidad de obligarle a hacer creíble su nuevo
discurso: obligándole a traducir sus palabras en hechos irreversibles.
No nos valen sus ruedas de prensa, ni sus eventos amañados
con cantantes o literatos, ni nos sirven los titulares engolados
de la prensa amiga. Lo que nos vale, lo que nos va a demostrar si
sus palabras son sinceras, son los hechos, decisiones que se encarnen
en el corto plazo y que no puedan ser olvidadas, ignoradas o reinterpretadas
al día siguiente de que hayamos pasado por las urnas.
josemariachacon@izaronews.com
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