Desde
Lizarra a Maltzaga, pasando por Garazi
Xabier Berruezo Gambarte.- Euskaria Fundazioa
Cuándo hace 10 años, representantes de 26 Organizaciones
vascas, suscribieron en la localidad Navarra de Lizarra, una Declaración
que recogía el acuerdo y las bases para poner en marcha un
proceso abierto para la resolución del conflicto vasco y
cuándo la Organización armada ETA, secundó
la iniciativa declarando una tregua unilateral e indefinida, en
Madrid y en París saltaron las alarmas y sus respectivos
Estados Mayores declararon la máxima alerta ante la formidable
ofensiva que los “separatistas vascos” habían
lanzado en la “guerra del norte”.
La iniciativa de Lizarra cerró un círculo
sobre el eje Norte-Sur, en la también localidad Navarra de
Garazi. Así de la noche a la mañana se abrió
un tiempo de esperanza y de futuro. La página siguiente no
fue fácil, demasiados años de recelos y de desconfianzas
mutuas. La iniciativa de Lizarra-Garazi escenificó de cara
a la opinión pública un proceso de diálogo
entre vascos, abierto y transparente, aunque en la práctica
algunos de los “dialogantes” tuviesen poca autonomía
y en más de una ocasión tuviesen que salirse de las
reuniones para pedir “instrucciones”. Tuvimos la oportunidad
de asistir a las reuniones de la Comisión Permanente de Lizarra-Garazi
en representación de una de las dos Organizaciones Sociales
que pertenecieron a dicha Comisión Permanente y fuimos testigos
de cómo el trabajo de “cocina” entre unos pocos
condicionó el desarrollo y frenó la socialización
del Proyecto.
Todavía estaba lejos para algunos, lo de
un País, una Nación, tres territorios, tres velocidades.
Mientras esto sucedía, los aparatos políticos,
mediáticos y represivos de los Estados español y francés,
una vez recuperados de la sorpresa, se pusieron a maniobrar para
hacer inviable el proceso iniciado. Boicotearon negociaciones, detuvieron
a los mensajeros, prometieron prebendas y favores, asustaron con
una visión terrorífica de las supuestas consecuencias
del proyecto que se apuntaba desde Lizarra-Garazi, fomentaron las
viejas rencillas y el enfrentamiento entre vascos y al final……
no pudo ser. El proceso se pudrió. Nuevamente el aparato
político-militar-mediático de los estados español
y francés consiguieron una victoria en la “guerra del
norte” contra los vascos sedicentes e insurrectos.
Y después………el desierto;
diez años de más de lo mismo; la división por
bandera; cada uno a lo suyo y por su lado; diálogo de sordos
y a veces de besugos; el 18/98, los “Padres de la Patria”
amagando pero sin golpear (menos mal que a algunos les ha llegado
la jubilación); mucho protagonismo y poca autocrítica,
declaraciones retóricas y grandilocuentes sobre Autodeterminación,
sobre el Derecho a decidir, pero bajito y sin ofender, no vaya a
ser que se enfaden en Madrid y nos suspendan la Autonomía;
carta blanca para la represión y el que proteste …a
Garzón.
Hace algún tiempo, un grupo de personas,
alarmadas ante la progresiva reconducción y degradación
del concepto de Autodeterminación hacia una Autonomía
descafeinada, hacia una negación del Derecho a decidir o
hacia un ejercicio de este vacío de contenido político,
lanzaron a la Sociedad Vasca, el denominado “Manifiesto de
Maltzaga”, en el que se recuerda que el marco jurídico-político
está agotado y se hace un llamamiento a retomar el espíritu
que en 1.998 hizo posible “Lizarra-Garazi”, para abrir
un proceso de diálogo y negociación entre vascos que
permita consensuar los instrumentos democráticos de un cambio
político basado en el ejercicio de la soberanía de
la Nación Vasca. Este manifiesto ha siso refrendado por personas
de todas las sensibilidades abertzales y de todos los herrialdes,
incluida la Diaspora,
La elección del nombre de “Maltzaga”
para este manifiesto no fue casual, recuerda las enseñanzas
tan simples pero tan certeras del Maestro cuándo decía
“vayamos todos los vascos juntos hasta Maltzaga y luego…ya
veremos”. Diez años después del acuerdo de “Lizarra-Garazi”,
los promotores del “Manifiesto de Maltzaga” hacemos
un llamamiento para conmemorar aquel acuerdo acudiendo a Garazi
el Sábado 13 de Septiembre, para manifestar la urgente necesidad
de la apertura de un proceso de diálogo y negociación
entre vascos y para exigir a todos aquellos que se autotitulan “abertzales”
y que tienen cualquier tipo de responsabilidad en organizaciones
políticas, sindicales, instituciones públicas o movimientos
sociales y culturales, que pongan todos los medios materiales y
personales para sumarse, sin condiciones previas ni excusas, a un
proceso abierto de diálogo y negociación que permita
generar un Proyecto común frente a los estados español
y francés para la resolución pacífica y democrática
del conflicto vasco.
No vale escudarse en Anoeta, no vale mandarnos
a los Tribunales Europeos, menos cocina en Loiola y más “luz
y taquígrafos”. La Soberanía no es un “guisado”
entre pocos, ni los Tribunales Europeos nos van a solucionar nuestros
problemas. Solo un proceso civil participativo es capaz de activar
la cantidad suficiente de fuerzas sociales que nos lleven a un status
soberano.
En el desierto panorama político actual
de Euskal Herria los soberanistas tenemos la obligación de
caminar juntos por lo menos hasta Maltzaga y el Sábado 13
de Septiembre, el tren a Maltzaga pasa por Garazi.
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