Euskadi
no existe
Jose María Chacón
Dice Patxi López, envalentonado después de que el
eco de las palabras de Zapatero llegaran, por fin, al Tribunal Constitucional,
que el Lehendakari Ibarretxe tiene “paralizado” el Gobierno
Vasco con sus “obsesiones identitarias”. Yo comprendo
que López dice lo que los asesores de comunicación
del PSOE le mandan que diga. Pero toda propaganda tiene que tener
alguna sujeción a la realidad para no incurrir en el más
notable de los ridículos. Si López considera paralizado
al Gobierno Vasco, ¿cómo hemos de considerar la situación
del Gobierno que lidera su partido en España?
La semana pasada Zapatero pidió intervenir en el Congreso
para hablar de la crisis (perdón) económica, una crisis
que ya ha hundido a España en la recesión y el déficit
y que tiene acongojada a la población, que ya no se atreve
a consumir ni pan, y la única medida que fue capaz de anunciar
para hacerle frente fue ... construir viviendas de protección
oficial. Al mismo tiempo, nuestros pescadores en el este africano
han vuelto a ser atacados por piratas, mientras que los gobiernantes
españoles, aparte de llenarse la boca con promesas ante los
medios de comunicación, no han sido capaces de tomar una
sóla decisión al respecto.
Mientras la señora Garmendia, último fichaje vasco-español
de Zapatero, venía a Euskadi a decirnos que no nos iban a
traspasar la competencia de I+D+I, a pesar de estar recogida en
el Estatuto de Gernika, “por nuestro propio bien”, ya
que según élla ese campo, en España en su conjunto,
era “más prometedor” que el que podía
conseguir Euskadi “en solitario”, recibíamos
la noticia de que el estado español se encuentra a la cola
en inversión en I+D+I de toda la Unión Europea, incluidos
algunos de los minipaíses recién llegados.
En fin, ¿el Gobierno Vasco paralizado? Pues en tal caso,
el español debe estar catatónico perdido y al borde
del colapso final. Y es que López no tiene vergüenza.
Pero esto no es todo. Según el señor López,
el Gobierno Vasco estaría paralizado por las “obsesiones
identitarias” de Ibarretxe. Ni siquiera de los partidos que
sustentan al citado Gobierno en su conjunto, no. Sólo las
del señor Ibarretxe. ¿Obsesiones identitarias?
Que yo sepa, no ha sido Ibarretxe quien ha dicho que el pueblo español
no existe, ni que ese pueblo carezca en absoluto de derechos colectivos,
y mucho menos el derecho a decidir su propio futuro. Ni ha sido
Ibarretxe quien impone a Zapatero o Rajoy, o sus mesnadas, una identidad
vasca que no desean. Es justo al revés. Son el PSOE y el
PP quienes se empecinan en imponernos a los vascos sus obsesiones
identitarias, quienes nos obligan a ser españoles cuando
no lo queremos ser, bajo la amenaza del recurso a la violencia,
igual que hace ETA.
Son esos partidos quienes nos amenazan con echarnos encima a sus
obedientes periodistas, o a sus obedientes policías, o sus
obedientes jueces cuando nos negamos a obedecer, y eso cuando no
nos amenazan con mandarnos sus obedientes soldados o, llegado el
caso, quién sabe, también al GAL o el Batallón
Vasco Español.
¿Obsesiones identitarias? ¿Quién
impone su identidad española y su soberanía española
por la fuerza? ¿A quién impone nada Ibarretxe, si
incluso para dejar en evidencia la imposición española
recurre escrupulosamente a los procedimientos recogidos en la legalidad
vigente, mientras que los partidos españoles, autoproclamados
adalides de la vigente Constitución y la legalidad, se niegan
reiteradamente a cumplir la Ley básica de nuestro país,
el Estatuto de Gernika, por la muy concluyente razón de que
no les da la puñetera gana?
Resulta difícil de tragar que quienes imponen
su identidad por la fuerza, como el señor López, tengan
la desvergüenza de ser quienes acusen a los que sufren su imposición
de estar obsesionados por la cuestión identitaria.
En estas, podemos decir que el señor López y su partido
ya tienen preparado su programa electoral para las próximas
elecciones autonómicas: Patxi López va a proponer
que los vascos debemos aceptar que el pueblo vasco, a quien va a
pedir el voto, no existe; los vascos debemos aceptar que los españoles
decidan por nosotros en todas aquellas cuestiones que los españoles
consideren oportuno; los vascos debemos aceptar que los españoles
van a destrozar públicamente, con sus medios de comunicación,
a aquellos que se atrevan a poner en duda su identidad española
o su soberanía española; que aquellos que persistan
en la rebeldía, a pesar de las embestidas periodísticas,
serán encarcelados por sus jueces y sus policías;
que si, a pesar de ello, el pueblo vasco inexistente sigue atreviéndose
a poner en duda la identidad nacional del estado español,
serán los soldados españoles, con sus tanques, los
que tomarán el relevo y que, de no acabar ahí la cosa,
tal vez se vean obligados a medidas aún más drásticas
para “salvar a España” una vez más, como
ocurrió hace unos años con el GAL.
También va a proponer en su programa que los vascos aceptemos
de una vez que el euskara jamás va a poder tener una situación
normalizada en la Administración, en la medicina o en la
educación, porque al carecer de derechos colectivos, ya que
no existimos, no podemos pedir que nuestro idioma sea respetado
y protegido. Los españoles sí pueden imponernos su
lengua como preponderante o incluso como la única posible,
porque ellos, como sí existen, sí disfrutan de derechos
colectivos.
Por esta misma razón, porque Euskadi no existe, los vascos
tenemos que aceptar también que los españoles jamás
permitirán que tengamos nuestras propias selecciones deportivas
oficiales en el contexto internacional. Y es que si no existimos,
¿cómo nos atrevemos a pedir tal cosa?. En materia
económica, eso sí, lo más probable es que el
programa de Patxi López repita en Euskadi las soluciones
a la crisis económica de sus mayores en España, es
decir, construir viviendas de VPO ... y negar que se trate de una
crisis lo que estamos viviendo.
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