Lizarra
Garazi II
Prof. César Arrondo.- Universidad Nacional
de La Plata
El 12 de septiembre se cumplirán diez
años de la firma del acuerdo de Lizarra Garazi, que constituyó
un importante momento histórico para el nacionalismo vasco
en su conjunto, porque con la puesta en marcha de esta herramienta
política, se estuvo muy cerca, de lograr consolidar los objetivos
soberanos y el derecho a decidir del Pueblo Vasco.
La propuesta, se basaba en el método llevado
adelante para resolver el conflicto Irlandés, y constituía
una vía de diálogo, a la cual, se sumaba la tregua
indefinida de ETA.
Quienes allí confluyeron, tenían muy en claro, que
el conflicto vasco era de naturaleza política y su resolución
sólo sería posible por la misma vía, como así
también, que los implicados en el mismo eran: la nación
vasca y los estados francés y español. En este sentido,
quedaba descartada la devaluada tesis del presidente Aznar, quién
cuando se refería al problema vasco, lo caracterizaba como
un simple problema policial.
Se ha instalado la falsa hipótesis de que
Lizarra Garazi ha constituido un rotundo fracasado, y si bien, no
se llegó a buen puerto, todo lo que vino después,
no fue mejor, como por ejemplo: el cierre de periódicos,
la aplicación de la ley de partidos, los juicios de la Audiencia
Nacional, la duplicación de las penas de los presos vascos,
la ley de símbolos, la tortura, la negación a dialogar,
el avance de nacionalismo español, cuyo único fin,
ha sido impedir que el Pueblo Vasco pueda ejercer su derecho a decidir.
Lizarra Garazi, constituye un antes y un después
en la forma de afrontar el conflicto vasco. En este sentido, su
legado servirá para implementar nuevas formulas con el propósito
de lograr el reconocimiento de Euskal Herria como sujeto político,
más allá de reconocer las realidades políticas,
sociales y administrativas de Hegoalde e Iparralde. En esta dirección,
todos los partidos nacionalistas, los agentes sociales, los sindicatos,
y los representantes de la cultural, tienen la obligación
reflexionar sobre los caminos transitados desde la transición,
y desechar todas las recetas violentas y la inoperante fragmentación
del campo abertzale, que sólo beneficia al nacionalismo constitucional
español.
Ha llegado el momento para que Euskal Herria, con
la participación de todos y todas, y ejerciendo el derecho
a decidir, se pueda determinar que marco político- jurídico
se quiere quieren instaurar de cara al futuro. Hay que dar comienzo
a un proceso de participación política sin exclusiones,
para que los vascos, puedan vivir en un país, donde se respeten
los derechos humanos, civiles, políticos y sociales. En tal
sentido, para lograr estos objetivos hay que refundar un espacio
político con fuerza y compromiso, y para que ello sea posible
Lizarra Garazi se convierte en una referencia insoslayable.
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