San
Roque
Este santo frances nació, según la
tradición, en Montpellier, Francia y fue un peregrino que
se desplazó a Roma. Recorrió Italia y se dedicó
a curar a todos los infectados de la peste y falleció en
honor a santidad. Su vida la tenemos que fechar con toda seguridad,
a partir de la mitad del siglo XIV y su muerte, lo más probable
fue en Voghera, a pesar de la hipótesis de Montpellier.
Su devoción se extendió muy rápido
a partir del siglo XV. Desde Venecia se extendió el culto
hacia el mundo germánico y a los Países Bajos. En
1477, en ocasión de otra epidemia de peste, se fundó
en Venecia una cofradía que bajo su honor se dedicó
al hospedaje de enfermos de peste y que fue conocida como Confraternità
o Scuole di San Rocco. Dicha agrupación fomentó la
devoción al santo construyendo capillas y más centros
de acogida por toda Italia. Una de las iglesias más conocidas
que están dedicadas a este santo está en París,
muy cerca del museo del Louvre, la hizo edificar Luis XIV en 1563.
Toda Europa e incluso América Latina están sembradas
de templos que le fueron dedicados.
Pero la verdad histórica de San Roque parece
ser:
De acuerdo con las investigaciones del historiador belga Pierre
Bolle (2001), que resulta hoy el más exhaustivo trabajo de
la vida del santo, San Roque no resultaría un santo con existencia
histórica. El trabajo de Bolle alcanzado con una rigurosa
metodología histórica, ha aclarado cual de las hagiografías
existentes era la más antigua y cuales eran simples reelaboraciones
y adiciones. De acuerdo con Pierre Bolle, San Roque is a doublet
hagiografía de un santo más antiguo, San Racho de
Autun, que vivió 1000 años antes. Invocado contra
las tormentas, la figura de Racho sería la base del nombre
del santo (Roque) y de ser considerado patrón contra las
plagas, patronazgo que se podría haber generado por aféresis,
la pérdida de la primera sílaba de una palabra, del
nombre francés “tempeste” (tormenta); Del “Racho”
invocado a proteger de la “tem-peste”, a “Roch”
protector de la “-peste” (plague), el paso fue corto
y con base en las teorías de la medicina medieval, que atribuían
la causa de la enfermedad a la corrupción del aire y a la
consecuente ruptura del equilibrio del cuerpo humano. La tesis de
Bolle ha revolucionado por completo los estudios sobre el santo,
si bien en el campo de la hagiografía la existencia de dobletes
y homonimias to the base of la creación de nuevos santos
es un procedimiento bien conocido, como en los casos de San Vincente
de Agen y Alban de Namur.
|