Indar
Pilulak
Ametzazurra
.- Por si alguien tenía alguna duda sobre lo justificado
de la campaña de comunicación que el Gobierno Vasco
ha anunciado acerca de la consulta planteada, recordemos, como una
alternativa a la negativa del gobierno socialista a buscar una solución
negociada a los problemas políticos, he aquí la última
perla: si el Gobierno Vasco anuncia una campaña de comunicación
para hacer frente a las mentiras de Zapatero, un diario digital
como “Diario Crítico”, nacido y crecido a la
sombra del poder del PSOE, titula al respecto “El Gobierno
Vasco anuncia “batalla” contra el Constitucional”.
¿Será un error de interpretación o tal vez
un intento de condicionar a sus lectores con otra falsedad?
.- La flamante nueva ministra de Ciencia y Tecnología del
gobierno español ya ha metido la pata, y lo ha hecho nada
más llegar al cargo. Por si no lo saben ustedes aún,
la señora Garmendia ha pedido a las instituciones vascas
que “renuncien” al traspaso de la competencia de I+D
que les corresponde en virtud del Estatuto de Gernika, y para compensar
esa renuncia ha ofrecido la instalación en Euskadi de un
organismo estatal dedicado a la investigación que, por si
acaso, se ha cuidado muy mucho de concretar.
Además, ha asegurado sin despeinarse que a Euskadi no “le
conviene” hacerse cargo de la competencia de I+D y desmarcarse,
así, de la “marca España” en lo relativo
a Investigación y Desarrollo.
Hombre, planteado así lo primero que llama la atención
es que la señora ministra alardee de la “marca España”
en I+D, y que espere nada menos que Euskadi renuncie a una competencia
tan importante hoy en día por esa “marca”. ¿En
qué ámbitos destaca España en I+D? Como no
sea en manipulación de eventos deportivos para convertirlos
en propaganda nacionalista, o en fórmulas ilegales para vivir
sin dar golpe, no se me ocurre nada. O tal vez se refiera la señora
ministra a la capacidad innovadora demostrada por los políticos
españoles para aprovecharse del cargo para enriquecerse.
Pero fuera de esto, ¿de qué puede alardear la señora
ministra?
Sin embargo, la propuesta de la señora Garmendia es importante
por dos razones. Una, porque reconoce expresamente que a Euskadi
le corresponde detentar las competencias de I+D que los sucesivos
gobiernos españoles le niegan desde hace treinta años.
De lo contrario, no les pediría que “renunciaran”
a ellas. Lo que implica, entre otas cosas, que cuando Zapatero acusa
a las instituciones vascas de no cumplir con las “reglas del
juego” o la constitución, lo que está haciendo
en realidad es ocultar que es él, y con él los que
le han precedido, los que se saltan a diario esa constitución
para imponer sus objetivos políticos a los vascos.
En segundo lugar, es importante la metedura de pata de la señora
Garmendia porque retira el velo de propaganda con que quieren esconder
la voluntad de imposición unilateral contra los vascos de
los políticos españoles, por encima de lo estipulado
por la legalidad democrática que, curiosamente, dicen defender:
el trasnochado paternalismo franquista que rezuma la aseveración
de la señora Garmendia de que a los vascos “no les
conviene” asumir las competencias recogidas en el Estatuto
de Gernika sólo demuestra la soberbia incontenible del nacionalismo
español. ¿es que pretenden decirnos los españoles
lo que nos conviene o no a los vascos? ¿es que realmente
pretenden que los vascos aceptemos que los españoles tienen
derecho a imponernos por la fuerza lo que, en su unilateral opinión,
“nos conviene”? ¿es que además pretenden
que aceptemos sin rechistar que, en nombre de esa opinión
suya, otorguemos a los españoles la facultad de incumplir
unilateralmente la Ley cuando les dé la gana, “por
nuestro bien”?
Nótese la reflexión que se esconde detrás de
esa demostración de soberbia del gobierno Zapatero: si los
vascos no somos capaces de conocer por nosotros mismos “lo
que nos conviene”, hasta el punto de que tiene que venir a
decírnoslo la señora ministra desde Madrid, nada más
lógico que impedir que los zafios vascos puedan gobernarse
a sí mismos, aunque para ello sea necesario incumplir una
ley orgánica como el Estatuto de Gernika o ir liquidando
poco a poco los contenidos de autogobierno que esa norma pueda contener.
Por nuestro propio bien.
.- En la sesión del Parlamento vasco en la que se acabó
aprobando la Ley de Consulta propuesta por el Gobierno Vasco, el
Lehendakari Ibarretxe aseguró, entre otras muchas cosas,
que la consulta va a poner “a ETA en su sitio”, al proponer
que sean los vascos los que trasladen directamente, con mayoría
abrumadora, que exigen a ETA que desaparezca. Lo que implicaría,
de forma ineludible, que si ETA se empecina en seguir utilizando
la violencia, lo hará expresamente contra la voluntad de
los vascos.
En la réplica, el señor Patxi López,
con gran afectación, refiriéndose a esa aseveración
del Lehendakari, aseguraba a su vez que “maldita la gracia”
que le hacía “el sitio que usted ha otorgado a ETA”.
Y tengo que reconocer que me llamó la atención el
comentario, así como la teatralidad que López utilizó
para expresarlo. Es evidente que con ese comentario, López
abundaba en ese punto del discurso nacionalista español según
el cual la mera existencia del PNV, EA o Aralar da alas a ETA.
Y digo que me llamó la atención el comentario porque
si hay alguien que esté otorgando a ETA un mísero
punto de legitimidad, ante una parte cada vez más exigua
de la sociedad vasca, es precisamente el PSOE, aunque en ello vaya,
como no puede ser de otro modo, de la mano del Partido Popular.
Recordemos que el Gobierno Vasco ha pedido al gobierno de Zapatero,
y a su partido -del que forma parte Patxi López-, que negocie
con los partidos vascos un acuerdo de convivencia sobre los puntos
del pre-acuerdo alcanzado en Loiola entre los enviados de Zapatero,
el PNV y Batasuna. Un acuerdo cuya primera y principal virtud sería
la de despojar de cualquier argumento político a la violencia
estúpida de ETA. Y recordemos la respuesta del gobierno y
el partido del señor Rodríguez Zapatero ante esa petición:
se le dijo al Lehendakari Ibarretxe que los contenidos de Loiola
sólo eran válidos en el contexto de la negociación
para poner fin a la violencia de ETA.
Cuando oí a los líderes del PSOE y del gobierno Zapatero
dar esta respuesta creí que se habían vuelto locos.
La primera consecuencia que se extrae de ella es tristemente obvia:
si Zapatero se niega a tocar esos contenidos con los partidos democráticos
vascos, y los reserva únicamente para poner fin a la violencia
etarra, ello significa que, en opinión del PSOE, la violencia
sí es útil para obtener objetivos políticos
legítimos. Mäs aún, como mensaje a la sociedad
vasca no podía ser peor: si Zapatero considera que los contenidos
de autogobierno y reconocimiento nacional que se incluyen en el
pre-acuerdo de Loiola son legítimos, pues de lo contrario
no los aceptaría en ninguna circunstancia, y sin embargo
aceptados están; si ello significa que la sociedad vasca
tiene razón (la fuerza de la razón) cuando demanda
tales contenidos de autogobierno y reconocimiento nacional; y si
Zapatero se muestra dispuesto a hacer esa devolución de derechos
sólo si con ello consigue la desaparición de ETA ...
la consecuencia a extraer es, nuevamente, y desgraciadamente, obvia:
¿significa esto que la única forma que tiene la sociedad
vasca de conseguir que le sean devueltos sus derechos legítimos
es a través de la violencia de ETA? ¿Acaso no es este
el mensaje que torpemente están trasladando Zapatero, Patxi
López, el PSOE y el gobierno español a la sociedad
vasca? ¿Acaso este comportamiento del socialismo español
no implica colocar en una situación de privilegio y legitimación
social a ETA?
Por eso me resulta chocante aquello de “maldita la gracia
que me hace el sitio que usted otorga a ETA”, que dijera tan
teatralmente Patxi López. No, señor López;
maldita la gracia que me hace a mí el sitio que usted, su
partido y su gobierno otorgan a ETA y a su violencia. Malditos sean
ustedes y ETA.
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