Eguraldia/El tiempo
 
 
 

Recomendar a un amigo

 
 
 
 
 
 
 
 
 
Introduce la palabra a Buscar

 
Suscribete a los titulares de Izaronews

Subscribe
Unsubscribe
 
 

 

Itsasadarra Eguna
Iñaki Uriarte.-
Arquitecto

Este
22 de junio se cumplía el 497 aniversario de la creación el 22 de junio de 1511 del Consulado, Casa de Contratación y Juzgado de los hombres de negocios de mar y de tierra y Universidad de Bilbao.

Con motivo de tan trascendental acontecimiento de enorme interés histórico, comercial, económico y cultural para la Villa de Bilbao, parecía adecuado que se hubiesen organizado una serie de actos conmemorativos que realzaran aquel memorable episodio, como lo hace de modo más modesto desde hace cuatro años el Colegio de Arquitectos. Este año uno de ellos es un recorrido nocturno, en una embarcación por la Ría de Bilbao, Concierto Rojo en la Ría de Hierro, de carácter alegórico evocativo, mediante una triple expresión, narrativa, musical y lumínica.

Pero el Ayuntamiento prefiere celebrar el 708 aniversario de la fundación de la Villa, en realidad su entrega a Castilla, con una anual matanza pública de toros organizada por una extraña Fundación Bilbao 700. III Millenium, que ya hace ocho años finalizo su misión. De esta forma justifica el desorbitado salario de la directora Begoña Salinas de esta deplorable entidad, mantenida a su conveniencia, que apenas hace nada más y todo siempre por agentes de espectáculos intermediarios. Una vergüenza por la estafa económica que supone al parecer con el beneplácito de la acomodada oposición política municipal.

Una de las formas más elementales, por intuitivas, del ser humano para la formación de una población es su asentamiento junto al agua, sea un puerto natural o un río. Como resultado de esta configuración son muchísimas las ciudades limitadas o atravesadas por un cauce. En ocasiones, por expansión de su núcleo originario crecerá por el otro lado del paso fluvial y los puentes irán acompañando sucesivamente su evolución. Asimismo, existen otros casos más singulares cuando el núcleo urbano, de una considerable extensión, está limitado por dos ríos lo que le otorga una singular configuración espacial, especialmente si se produce en su ámbito la confluencia de los cauces. Una situación más peculiar es cuando este espacio interfluvial constituye por sus dimensiones y aislamiento una isla. Estas morfologías fluviales por sus evidentes cualidades espaciales y posibilidades visuales tienen un indudable atractivo paisajístico.

Si observamos uno de los primeros mapas que nos muestran la totalidad de nuestro país Vasconia (término inculcado por el gran intelectual fallecido Henrike Knörr) como geografía y Euskal Herria como sociedad, el de Jan Jansson “Biscaia et Guipuscoa Cantabriae Veteris Pars“, publicado en el Atlas Mayor editado en Ámsterdam en 1647, apreciamos la importancia de los ríos. Describe, con desigual rigor entre Gipuzkoa y Bizkaia, de oriente a occidente sus cursos, a veces sin nombre pero con la referencia de la villa de su desembocadura, y así escritos: Baiona, S. Ian de lus, Vidoso (Bidasoa), Doiarcon (Oiartzun), Guruinea (Urumea), Orio, Urrola, Deva, ignora la ría de Gernika-Mundaka sin mencionar ninguna población, Plaçentia (Plentzia) y entre Porto Galetta (Portugalete) y Bilbao no tiene hidrónimo.

Estos cursos fluviales que desembocan en el Golfo de Bizkaia, serán con el tiempo espacios fundamentales en los que se asentarán las principales villas, anteiglesias y pueblos constituyendo ejes trascendentales en la organización del territorio. La Revolución Industrial y el Urbanismo, en ocasiones simultáneos, significaron por su intervención en sus cuencas una nueva era fluvial. Por lógica topográfico a lo largo de sus orillas se construirán caminos de carros (carreteras) y caminos de hierro (ferrocarriles) que facilitaran las comunicaciones longitudinales.

El río, como una razón de ser, se convierte en el elemento geográfico más significativo y definitorio de un lugar que se estructura urbanística y paisajísticamente en función de su relación topográfica y morfológica con el cauce. Su condición natural de corriente de agua irregular se transforma con una estructura artificial en un canalizado espacio fluvial urbano. Es un paraje pleno de contenidos simbólicos, en ocasiones con significados mitológicos y religiosos o etnográficos y vitales, que como escenario biográfico de la población merece una exquisita atención. Crea un ansiedad social de poseerlo en múltiples sentidos por lo que debe convertirse en un lugar de felicidad urbana.

En nuestra tierra los ríos y consecuentemente sus rías han sido el entorno de numerosas visicitudes portuarias, marítimas, navales, industriales, militares, sociales y urbanas. Son por tanto unos documentos repletos de episodios locales inolvidables y que como lugares históricos notables tienen las suficientes condiciones para ser considerados como espacios culturales. Consecuentemente deben tratarse con criterios no sólo paisajísticos sino incluso con sentimientos poéticos. Todo ello sugiere la irrenunciable obligación de que el río no sólo sea recordado sino celebrado como un acontecimiento memorable

La suma de los diversos valores que poseen obligan a una reflexión rigurosa, efectiva y afectiva. Por todo ello debe considerarse por parte del Departamento de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, de Eusko Jaurlaritza, a través de la sociedad pública Agencia Vasca del Agua, la posibilidad de institucionalizar inicialmente con carácter nacional y posteriormente con carácter general solicitando la instauración el 22 de junio del Ibai o Itsasadarra Eguna. Existen otros días de parecido concepto, Día Mundial del Agua 22 de marzo y Día Mundial del Medio Ambiente 5 de Junio. Estas declaraciones las proclama la Asamblea General de Naciones Unidas, y ya es hora de qué en alguna ocasión nuestro país sea pionero en una iniciativa de rango internacional.

Tal nominación debería servir, con carácter recomendatorio, para la puesta en valor de los ríos al menos en sus travesías urbanas; considerando que dicho día coincidiría con el inicio del verano cuando existe una mayor actividad social en los espacios públicos y los municipios son más visitados. Ello supondría la adopción de una serie de disposiciones como: la limpieza de sus cauces, la adecuada iluminación de sus tramos más singulares y los puentes, el decidido mantenimiento de todos los testimonios existentes de su pasado portuario e industrial, rampas, escaleras, adoquines, anillas, norays, balizas, etc. y la restitución de las referencias perdidas. Asimismo, la correcta intervención en los espacios longitudinales de ribera y la adecuada rehabilitación de sus frentes arquitectónicos, sin llegar a tipismos ficticios ni aberraciones cromáticas, divulgando la relación identitaria entre el río, el lugar y sus gentes.

Las cuencas fluviales crean conciencia de identidad colectiva. El río se convierte en el supremo articulador territorial y otorga a sus ribereños un sentimiento de pertenencia y afecto por una larga historia compartida.

En este sentido debemos recordar la conocida obra musical Vyserah (Mi patria) integrada por seis poemas sinfónicos creación del compositor checo Bedrich Smétana (1824-1884) en el que se incluye la célebre pieza Vlatva (el Moldava) un afluente del Elba donde describe su nacimiento como fusión de dos arroyos, posteriormente su curso se ensancha, llega a Praga y se pierde en lontonanza.

El arraigo del agua con la población está explícitamente descrito en la frase del poeta anglo-estaunidense Thomas Stearns Eliot (1888-1965) “El río está entre nosotros, el mar alrededor nuestro”. Los municipios con río tienen el deber de comprenderlo y el placer de disfrutarlo. Los pueblos situados frente a la lámina de agua, se encuentran a si mismo cuando se miran en el río.

 
 
directora@izaronews.com
Izaronews es una iniciativa de Aspaldiko K.
Asociación Cultural AS/B/10326/2003