Los
usuarios de tarifa eléctrica nocturna deberán modificar
su potencia contratada para paliar un sobrecoste de 150 euros anuales
Las nuevas tarifas eléctricas establecidas
por el Ministerio de Industria van aumentar en una media del 5,6%
el coste de esta energía. Además, la desaparición
de la tarifa nocturna va a suponer un notable cambio para los usuarios
de la misma, ya que se les aplicará automáticamente
la nueva tarifa con discriminación horaria, menos ventajosa
económicamente que la anterior.
Por esta razón, el Ente Vasco de la Energía
(EVE) recomienda a los usuarios que hasta ahora disponían
de tarifa nocturna que revisen a la baja la potencia contratada
y traten de ajustarla a sus necesidades reales. Si el usuario no
realiza ninguna gestión en este sentido, le aplicarán
automáticamente la nueva tarifa acorde con su potencia contratada
en ese momento. Se debe tener en cuenta que con el cambio a la nueva
tarifa denominada “de discriminación horaria”,
la potencia a contratar debe ser la máxima que se utilice
cuando hasta ahora los usuarios de tarifa nocturna pagaban solamente
por la potencia máxima utilizada durante el día y
disponían de mayor potencia durante la noche sin abonar por
ello una tarifa superior.
Como norma general, un usuario medio de tarifa nocturna
debería limitar su potencia contratada a 10 kW o menos, ya
que a partir de 10 kW el precio tanto del término de potencia
en la factura como de la energía aumenta un 7%.
Esta nueva forma de tarifa tiene como objetivo reducir
el consumo de energía eléctrica en las horas punta
para lo cual aumenta el número de horas denominadas “valle”
que pasan de ocho a catorce horas diarias. Sin embargo, el porcentaje
de descuento aplicado para cada una de esas horas se reduce del
55% al 47%. Además, la penalización por consumo diurno
aumenta hasta el 35% cuando hasta la fecha era del 3%. Todos estos
cambios podrían resultar en un sobrecoste para los usuarios
de tarifa nocturna estimado en unos 150 euros anuales.
Otra medida para paliar esta subida sería
contactar con un instalador para optimizar la instalación.
Se debe tener en cuenta que, al disponer de más horas valle
para cargar los acumuladores eléctricos de calefacción,
se puede limitar su potencia a un valor inferior. Por otro lado,
existe la posibilidad de programar los mismos para que no se carguen
simultáneamente y, de esta forma, repartir el consumo a lo
largo de las horas valle y “aplanar” la potencia requerida.
En definitiva, estas medidas minimizarán una inevitable subida
que afectará más visiblemente a los clientes de tarifa
nocturna.
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