Respondiendo
a la Consulta del Parlamento Vasco
Txema Landa.-ciudadano Vasco no consultado
Los acontecimientos en este
país acostumbran a ir por delante y «pulverizar»
los proyectos políticos. Así sucedió con el
impacto que tuvo en las formulaciones y planteamientos el anuncio
del «Plan Ibarretxe» y así sucedió con
el alto el fuego permanente y así ocurrirá con la
recién aprobada Ley de Consulta del Parlamento de Gasteiz.
Presentada la consulta de Ibarretxe, podemos pensar
que mientras dure tal proceso, siempre inconcluso, no cabe sino
esperar, para no caer en voluntarismos. Sin embargo, tan irresponsable
actitud solo contribuirá a que la tensión producida
por la ruptura conceptual de 1998, han pasado ya 10 años,
quede domesticada quizás definitivamente. Tal vez una de
las razones de la postura de EHAK sea esta, o tal vez, el deseo
de que no sea disuelto el Parlamento, que les llevaría a
esa especie de oposición transparente en la que nadie quiere
entrar.
En cualquier caso y siguiendo con la lógica
de una consulta del calado que fuere, una vez convertida en Ley
en el Parlamento de la parte occidental de Euskal Herria y aunque
solo se refiera a los territorios de Araba, Gipuzkoa y Bizkaia y
en consecuencia a los que hoy los habitan, no estaría de
mas que nos pronunciemos sobre las posibles respuestas a las preguntas
planteadas.
1 -¿Está usted de acuerdo en apoyar
un proceso de final dialogado de la violencia si previamente ETA
manifiesta de forma inequívoca su voluntad de poner fin a
la misma de una vez y para siempre?
2- ¿Está usted de acuerdo en que los
partidos vascos sin exclusiones inicien un proceso de negociación
para alcanzar un acuerdo democrático sobre el ejercicio del
derecho a decidir del pueblo vasco y que dicho acuerdo sea sometido
a referéndum antes de que finalice el año 2010?
Solo quienes han querido encorsetar el final negociado
de las partes armadas y civiles del conflicto podrán contestar
si, el resto l@s que no ponemos puertas al campo, los que contemplamos
otros horizontes l@s que no creemos que exista un solo escenario
deberíamos contestar no. Por que si contestamos que si, estamos
dejando el final negociado de el conflicto en manos de quienes,
se supone que l@s proponentes no desean: Por un lado cualquiera
de los Partidos Vascos que decida autoexcluirse o sea autoexcluido
y por otro de la organización ETA que no proclame tan contundente
alto el fuego o cese definitivo como algunos demandan. En resumen
es, voluntariamente o no, limitante la solución que propone
la consulta en la formulación de sus preguntas.
Entre los que no serán consultad@s, la diáspora
vasca procedente de diversos periodos históricos, que está
organizada y quiere ser activa en los procesos abiertos actualmente.
Hay un buen número de personas de esa diáspora que
quiere volver a la tierra de sus ancestros, regreso que es dificultado
por las legislaciones de nacionalidad española y francesa,
una parte de esa diáspora quiere ser activa también
en el proceso de paz y cambio político y por qué no
acceder a la nacionalidad vasca y también debiera ser consultada.
En otra parte están los ciudadan@s de Laburdi
Nafarroa y Zuberoa, a l@s que, haciendo uso de los medios que fueren,
también se les debiera consultar, pues en todo caso les afectará,
les esta afectando ya, su formulación y en su caso el resultado.
El pasado 27 junio pudimos aclarar alguna de las
incógnitas que estaban por descubrirse en el debate político
de la parte occidental de Euskal Herria. El Lehendakari de esas
tres provincias ha presentado su consulta. Más en concreto
ha presentado la hoja de ruta nacida del acuerdo de las dos sensibilidades
que coexisten en el PNV y del fracaso del proceso de paz. Puesta
en común con EA con algunas contradicciones internas, con
una EB de amores divididos, y con el apoyo de Aralar, más
un ya no novedoso voto de EHAK.
Mirando al futuro, no parece que se prevea un gran
recorrido a la consulta que, antes de publicarse este escrito habrá
sido enviada al limbo constitucional y no parece que nadie piense
poner demasiada carne en el asador para sacarla a la calle, a la
pelea política.
Ha llegado el momento de que Euskal Herria se dote
de un marco jurídico-político propio y soberano por
el que se garantice a toda la ciudadanía la igualdad de derechos
y, a su vez, proporcione los instrumentos adecuados para que le
permita participar directamente en las decisiones que les afectan.
En resumen ni España ni Francia bajo cualesquiera
de sus formas de gobierno han reconocido jamás la existencia
del Pueblo Vasco, jamás han reconocido ni reconocerán
a Euskal Herria el derecho a decidir su futuro y no solo no han
reconocido ningún derecho, si no que nos han machacado, deliberadamente,
nuestros derechos culturales y lingüísticos en un alarde
de etnocidio que enrojecería a cualquiera.
No es tiempo de negociación con los nacionalismos
español y francés, no es tiempo de la lucha armada.
Es el momento histórico de confrontarse democráticamente
en consultas populares directas con los modelos francés y
español y poner en marcha un modelo vasco propio y soberano,
en el que se garanticen todos los derechos y en el que por fin l@s
vasc@s dejemos de ser ciudadano@s de segunda en Europa, sin derecho
a decidir, sin nacionalidad, sin derechos lingüísticos
reales, sin tierra y sin patria.
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